septiembre 03, 2007

Vámonos a Saltillo [Parte I].

Simplemente un ejemplo de qué NO HACER o más bien qué NO SABER. A continuación la crónica de mi Sábado pasado.


Como preámbulo, he de decir que a mi buen amigo Saulo le salió un “jale” de instalar un cibercafé.
El Viernes, mientras botaneábamos en “La Armada de las Alitas” amenizados por cerveza extranjera y un mesero “Pueltoliqueño yatusabe”, mi hermano “El Grinch”, mi cuñiz “Alicia” y yo nos ofrecimos para ayudarle y de paso aprender y/o practicar 2 que 3 cosillas del “mundillo informático”.

El “rendezvous” convenido fue Plaza del Sol a las 9 am. Me llama Saulo en la mañana:
“¿Qué onda, ya te dejé dormir mucho, no?”
-- “…joetup… ¿Qué hora es?”
“Las 8:19”
-- “…de toda tu ch… Hmmm bueno, nos vemos a las 9:19”

Y de alguna manera heroica el Ing. Saulo se trepa al carro y le digo “Mira el reloj” (eran las 9:19, me sentí un Dios) pero bueno, esto no viene al caso. Total, vamos a su casa por unas “chivas”, luego fuimos al Sanborns, 3 cafés, 3 cigarros y 1 Pan Danés y medio después estábamos rumbo a Wintel, quien sería el proveedor de todos los “fierros” para el cibercafé.

Después de varios jocosos detalles como el cliente llegando hora y media después, el equipo necesario que estaba dividido en dos sucursales de polo a polo de la ciudad y el hecho de que cuando cerraron la tienda yo seguía adentro y no se habían resuelto estas situaciones, todo se solucionó mágicamente (bueno, gracias a Maribel, la súper ejecutiva de ventas de Wintel XD).

Y los detallitos como pasarme de largo para llegar a casa del mono este (quien dicho sea de paso es malísimo para ser seguido) siguieron presentándose, pero finalmente llegamos.

En vista de que esto se prolongó demasiado, concluyo en la parte II.

2 comentarios:

El Autor dijo...

jajajajaja.... (Para la segunda parte creo que seguiré riendo xD)

Anónimo dijo...

que estupides en verdad, si vas a ocupar espacio en la red que sea escribiendo algo interesante.